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Marketing

¿Por qué ser una empresa socialmente responsable?

Independientemente de su función generadora de utilidades, las empresas cumplen con objetivos muy importantes al interior de toda comunidad. La empresa se nutre de la sociedad, que está representada por sus trabajadores, proveedores y clientes; y también le aporta a la sociedad un producto o servicio, una derrama económica y una opción de realización profesional para sus empleados.

Pero además de esto, a mediados del siglo pasado, muchas empresas comenzaron a replantear su impacto social, y analizar la conveniencia de tener un papel más activo en temas de interés público como: ecología, salud y desarrollo integral de las personas, educación o servicios sociales.

Así, en nuestros días vemos a empresas muy ligadas con causas que no están directamente relacionadas con su función primordial. Encontramos por ejemplo que Fundación Telmex apoya el rescate del jaguar chiapaneco; que televisa y otros medios de comunicación convocan a una Teletón anual, o que Jumex patrocina eventos de arte; pero, ¿Por qué cada vez más empresas se involucran en actividades de responsabilidad social?

Además de la respuesta obvia de los beneficios fiscales, promover actividades de beneficio social ayuda  a que la empresa transmita mejor sus valores a los consumidores; y los valores son, cada vez más, un factor de diferenciación en el mundo competido de hoy en día.

Ante toda la gama de opciones de productos y servicios que tiene nuestro consumidor (muchas veces muy parecidos en características y con precios similares), el factor de decisión se mueve cada vez más hacia aquellas empresas con las que el usuario siente una mayor identificación, con la que comparte ideales o por la que siente cierta admiración.

¿Qué pasa con una marca como Volkswagen después de descubrirse que tenía un software para engañar a los escáneres de verificación para enviar al ambiente más contaminantes de los que quedaba registro? Evidentemente pierde credibilidad. Los consumidores dejan de admirarla y se sienten defraudados. La responsabilidad social busca exactamente lo contrario, convertir a la empresa en un receptor de actitudes positivas y orgullo por parte de su usuario.

Este re-posicionamiento positivo, con mayor personalidad, sin duda será reflejado en ventas, pero sobre todo, en el incremento del valor de la marca; además de que, efectivamente, una buena estrategia de responsabilidad social permite tener acceso a beneficios fiscales.

Finalmente, es importante tener en cuenta que las actividades de responsabilidad social no son solo para las grandes empresas. Empresas medianas o pequeñas pueden tomar iniciativas de acuerdo a sus posibilidades; desde hacerse responsables del área verde más cercana; promover espacios públicos, comprometerse con una asociación civil local o contar con brigadas de empleados que realicen labores en beneficio de las colonias donde están ubicados. Opciones hay muchas, la clave es partir de los valores que queremos promover y con los que queremos que nos identifiquen.